De todas las formas que se nos podrían haber pasado por la mente, por las que hubiésemos tenido que acortar o cancelar alguno de nuestros viajes, he de admitir que que el barco en el que viajábamos, cumpliendo el sueño de bucear en Raja Ampat se incendiase, no se nos hubiera ocurrido, ni en nuestras peores pesadillas. Pero a veces …