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Dormir en el desierto de Marruecos sin montar en camello o dromedario

por Entre Corrientes

Cuando decidimos que íbamos a visitar Marruecos, teníamos claro que queríamos dormir una noche en el desierto, pero también teníamos claro que no queríamos montar en dromedario. Así que nuestro primer objetivo a la hora de preparar nuestro viaje, fue buscar cómo dormir en el desierto sin montar en camello o dromedario.

desierto de marruecos

Siempre intentamos que el turismo que realizamos sea respetuoso con el medio ambiente y los animales, y en este caso concreto, con todo el respeto, subirte a un dromedario nos parece algo totalmente innecesario. 

Empece a buscar información para ver si había alguna ruta que ofreciese ir caminando, pero la verdad es que no encontré nada. Así que empecé a pensar que a lo mejor los campamentos estaban demasiado lejos como para ir caminando. Absolutamente toda la información que encontraba era para montar en dromedario.

El caso es que me puse a buscar vídeos en youtube sobre la ruta, y para mi sorpresa, los únicos que iban subidos a los dromedarios eran los turistas. Los beréberes que guiaban a los dromedarios iban caminando. Así que si ellos iban caminando, nosotros también.

Bereber caminando con dromedario

Yo entiendo que los beréberes necesiten los dromedarios como medio de transporte y para transportar las mercancías. Pero nosotros, como turistas, no necesitamos montarnos en un dromedario para hacer un recorrido que no te lleva más de 1’5 horas caminando, solamente para hacernos una foto subidos en él.

Así que buscamos el alojamiento con el que queríamos vivir esta experiencia, y le comentamos directamente que no queríamos montar en dromedario. Nosotros queríamos ir caminando con él.

Nos alojamos con Nomad Bivouac, y nuestro anfitrión, Hassan, que es un auténtico encanto de persona, en ningún momento nos puso ninguna pega. La ruta en dromedario cuesta 15€ por persona que no suelen estar incluidos en el precio de los alojamientos. Y a pesar de dejar de ganar 45€, en ningún momento nos puso ninguna pega, ni nos intentó convencer para que lo hiciésemos. Al final resultó que era más fácil de lo que pensábamos.

Así que el día en cuestión, Hassan preparó con todos los enseres para la comida a «Pequeño». Así es como se llamaba el dromedario que vino con nosotros a pasar la noche al desierto, y comenzamos nuestra ruta.

Ten en cuenta que aunque te dejen mantas, en el desierto hace muchísimo frío por la noche. Así que te recomiendo que llevas ropa de bastante abrigo para la noche, para evitarte sorpresas desagradables. Así que nosotros metimos todas nuestras capas de repuesto en la mochila, y nos la pusimos a la espalda para empezar la aventura.

Su casa se encuentra en Tamzguidat, un pequeño pueblo que se encuentra entre Merzouga y el lago Dayet Srij. Tardamos unos 15 minutos en llegar hasta la carretera general de Merzouga, que es la que separa el pueblo del desierto. Y a partir de ahí, ya empezamos a disfrutar del precioso desierto de Erg Chebbi.

El día que nosotros hicimos la ruta, había una pequeña tormenta de arena, por lo que caminamos un poco más lento de lo esperado. Al parecer las tormentas de arena son bastante frecuentes, y entendimos perfectamente el sentido del turbante que Hassan nos había puesto cuidadosamente en la cabeza.

turbante bereber

Nosotros tardamos poco más de hora y media en llegar al campamento, y el camino para llegar allí fue simplemente impresionante. Hablamos sin parar con Hassan, que nos iba contando un montón de cosas sobre la vida bereber, sobre cómo habían vivido en el desierto, y sobre cómo se habían asentado ahora en Tamzguidat. Sin duda el trayecto nos encantó, entre otras cosas, por tener la oportunidad de compartirlo con Hassan.

sombras en el desierto

Por el camino vimos muchos grupos de turistas, que hacían la ruta subidos en el dromedario. Haciéndose selfies, y fotos los unos a los otros. Mientras tanto, su guía, iba sólo. Caminando mientras guiaba a los dromedarios por la ruta hasta los respectivos campamentos. En silencio.

Turistas en dromedario

Una vez que llegamos al campamento, ayudamos a Hassan a descargar la comida de Pequeño para poder llevarla al campamento. Por hoy, su trabajo había terminado.

Pero hay que tener en cuenta que el campamento está en el medio del desierto. No hay sitios donde atar a los dromedarios. Hay algunas estacas repartidas cerca de los campamentos para poder atar a alguno. Hassan por ejemplo usó una de ellas. Pero la mayoría de los guías lo que hacen para que los dromedarios no se muevan, es atarles una pata delantera doblada. De este modo no pueden caminar. Sí, como lo lees. Lo único que puede hacer el dromedario es o bien estar de pie con una pata coja, o estar tumbados.

dromedario atado por una pata

Masticamos arena y a veces nos costó seguirle el ritmo a Hassan, que se nota que el desierto es su hogar. Pero nos parece una forma más cercana y responsable de poder disfrutar de una noche en el desierto. Sin duda tenemos claro que no cambiaríamos para nada como vivimos nuestra experiencia.


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4 comentarios

Belen 16 octubre, 2019 - 5:20 pm

Me encantó!! Estoy planeando un viaje a Marruecos y casi desisto de ir al desierto porque TODOS los tours incluyen paseo en camello y no pienso ser cómplice de ese maltrato. Muchas gracias por compartir esta opción, lo haré de esta forma. Saludos!! Belén

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Entre Corrientes 13 noviembre, 2019 - 8:12 pm

Hola Belen,

Me alegro muchísimo que te haya gustado y sobre todo ayudado el post. A nosotros nos pasó lo mismo, hasta que encontramos esta opción no teníamos claro que fuésemos a hacerlo. Pero al final, como muchas cosas, era más fácil de lo que pensábamos. ¡Sólo teníamos que preguntar!
Nos alegramos que no vayas a desistir de la experiencia porque es espectacular. Ya nos contarás qué tal.
Un beso

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Jasmina 3 septiembre, 2019 - 2:32 pm

Muchas gracias por contar tu experiencia. Estoy preparando mi viaje a marruecos y lo que peor llevo es pensar que tenga que montar a camello, ni por asomo… Ahora al menos sé que es posible y sé cómo organizarlo 🙂

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Entre Corrientes 8 septiembre, 2019 - 6:36 pm

Hola Jasmina,

Muchísimas gracias por tu comentario, nos alegra muchísimo que compartir nuestras experiencias, pueda ayudar a otra gente a organizar sus viajes y sobre todo a saber las alternativas que hay. Nosotros la verdad es que al principio intentamos buscar información en internet, mirando opciones en los tours y cosas así, pero en todos el atractivo principal era montarse en camello. Pero al final, las cosas son más sencillas de lo que pensamos y simplemente tuvimos que preguntar en nuestro alojamiento. Me alegra que vayas a optar por esta alternativa, y te aseguro que es una experiencia preciosa y mucho más cercana.
¡Ya nos contarás qué tal te fue!
Un beso

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